“Abstracción Biométrica” o la consciencia de la existencia. En Telefónica.

DSCF6397En la Gran Vía de Madrid encontramos  el edificio de Telefónica. Un edificio que durante décadas fue el más alto de la capital y que no pasa desapercibido desde 1930. No podía ser de otra manera, una compañía grande merece un edificio grande. Hay que demostrar el poderío al pueblo. En la parte lateral, en el número 3 de la calle Fuencarral, está el espacio dedicado a la Fundación Telefónica. Un espacio dedicado al arte, con entrada libre, donde actualmente se puede visitar e interactuar con la exposición “Abstracción biométrica”, de Rafael Lozano-Hemmer.

Ferran Adriá es Embajador de Telefónica desde octubre de 2010, y el 28 de mayo de este año han renovado el acuerdo. Tienen un pacto de colaboración donde se “vincula la innovación digital aplicada al mundo de la gastronomía”. Nos gustaría indagar, ¿Que serán sus novedades chef? ¿Callos a la Android? ¿Tortilla de Fibra Óptica? ¿Rabo de Tablet en su jugo binario?

El Espacio Fundación Telefónica es un espacio que arquitectónicamente nos gusta mucho. Esos pilares de hierro al descubierto, y su ascensor de hospital, nos transmiten buen rollo al contrario de lo que se podría intuir. El Espacio abre de 10 de la mañana a 8 de la tarde, de martes a domingo. Durante ésta y las próximas semanas, en la 4ª planta, se encuentra la exposición de Rafael Lozano-Hemmer, una exposición que nos parece digna de visita.DSCF6390

                Rafael nació en Ciudad de Méjico en 1967 y se define en sus datos biográficos como un artista electrónico que “desarrolla instalaciones interactivas dentro de la intersección entre arquitectura y arte”. Su principal interés está en “crear plataformas para la participación del público”, utilizando la “robótica y sistemas computarizados inspirados en la fantasmagoría”. Sus instalaciones interactivas a lo largo de su vida artística ya fueron comisionadas para eventos en varias partes del mundo. Rotterdam, Lyon, Japón, Dublín, New York, Vancouver, Habana, Istanbul, Shanghai, Buenos Aires, Sevilla, entre otros.  Ahora, Madrid.

               DSCF6378  Una exposición pequeña que no necesitará mucho tiempo de visita. Una experiencia divertida pero a su vez inquietante, que rompe, en cierta forma, con la distancia que a veces existe entre la obra y el espectador. Es cierto que tendencialmente, y progresivamente, esa separación entre creador y público está disminuyendo, y, cada vez más, el arte se está transformando en una actividad interactiva. En ésta propuesta del artista ese muro de cristal no existe. “La respiración, el movimiento, el habla, los rasgos faciales y el pulso de quien visita la muestra dan forma al contenido de las instalaciones expuestas y ponen de manifiesto la relevancia no solo de nuestro yo solitario, sino también de la relación del individuo con el conjunto de nuestras complejas vidas colectivas”. Esta descripción es la que aparece en el propio folleto disponible en la entrada, y esto mismo se podrá experimentar in situ. Unos 20 minutos diferentes. Unos 20 minutos donde uno se vuelve más consciente de su propia existencia y de la inherente pertenencia a un cuerpo concreto en un espacio definido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s